miércoles, 1 de febrero de 2012

Y me dio la una


(Vettriano / Los siete pecados capitales)
 (Pensamientos oscuros leídos en mayo del 2014, pero incluidos en la fecha en la que fueron escritos)

La una... la una y cuarto.
La sensación de lejanía, de estar en un mundo que no puedo compartir, me sume en pensamientos que se depositan en el fondo oscuro de mi materia gris.
Amor propio, orgullo, frustración, dudas, desamor, mentiras, traición

... sí; sobre todo mentiras. Es la palabra que aglutina, que liga y da sentido a las otras.
No me cansa mentirme. Una y otra vez. Alguna vez conseguiré llegar a un momento de equilibrio, en el que esas palabras dejen de significar lo que intuyo, lo que sé, y me trasladen al sentimiento puro, al genuino, de cada uno de ellas.
Bastante tengo con aguantarme las ganas de salir corriendo y no parar. 

De dejar el libro de mis palabras interiores a medio leer, y quedarme con estas y regodearme con su sonido, con la sonoridad que produce cada una de ellas.

martes, 24 de enero de 2012

Aprendiendo a respirar

F. Leighton (Sol ardiente de Junio)

Algo más.
Respiraba con la boca abierta, como un pez que abre la boca, cogiendo bocanadas de vacío y olvido. El presente era pasado y futuro era una palabra que no tenía definición en mi vida.

La primera aproximación a tu mundo fue con las palabras escritas. letras llenas de sonrisas. De manos grandes y calientes jugando con bolas de nieve.

No podría imaginar ni en mis mejores días que tras el mundo paralelo que se movía al margen de mí, apareciera alguien como tú.

Después las voz a través del teléfono... llena de convicción, de saber, de conocimiento. El ritmo de tu voz era luz, vitalidad. Ganas de sonrisa y de optimismo.

No eras real. La realidad es otra cosa. Es tristeza. Es gris y atormentada. Son sueños rotos en papeles de colores que se mueven al ritmo de las mareas de gente que salen del metro con cara de disgusto.

No podías ser real. Y sin embargo, tus palabras me hacian viajar a otra realidad. Viajaba a mundos llenos de luz y alegría. Y descubría que sí. Que si miraba en el interior de la vida que ya era historia, aparecían las novelas paralelas de mi vida, dando sentido a mi existencia. No podía abandonar ni dejar a la deriva mis sueños, teniendo alguien como tú cerca.

Después de un tiempo me atreví a confirmar que esas palabras, esa voz tenían un ser corpóreo del que brotaba todo. Y sin que tuvieras que decir nada, tus ojos iluminados incluso con heridas abiertas que goteaban tristeza, me dijeron que existias. Que eras real. Que ya había llegado a puerto.
Inspiré. El olor a ti me sigue llenando de ilusión.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Mentira

(Imagen de la costa de Gerona en marzo de 2011)
En el momento de verla, supe que estaba delante de la persona que me cambiaría la vida. Me mentí diciéndome que no había nada como la quietud, la calma, la vida sin aristas.
Y desde ese mismo momento, mi mentira iba creciendo. Cerré los ojos y solo veía vacío.
Nunca es tarde para darse cuenta que la mentira de mi vida era mentirme. No hay nada como un buen oleaje para sentir que las piernas te tiemblan, que el corazón bombea por encima de sus posibilidades, y que, todavía, ahora, soy capaz de sonreir. 




(Arcade Fire/ Rebellion -lies-)




miércoles, 23 de noviembre de 2011

Urgencia

Camile Corot (soledad)

"¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba..."
Jaime Sabines

lunes, 12 de septiembre de 2011

Nuevo septiembre

                                 (Francis Bacon)

Año nuevo; septiembre. Buenos deseos y sanas intenciones.
Cambio de tiempo.
Sensaciones de cambio.
Necesidad de cambio.
En septiembre hay separaciones de amores veraniegos y de amores de toda la vida. Queremos empezar de nuevo y las vacaciones o el año nuevo nos llenan de valentía. Eres la orgullosa persona que quiere ser otra.
Pasados los meses, todo parece estar igual... quizá peor.
El paso de los días, nuestra valentía se amolda a la impertinencia de la constumbre y a pensar que el cambio será para el siguiente año, para el siguiente septiembre.
Yo he cambiado. De casa, de barrio. Tengo a mi lado a quien quiero. No a otra persona. A la que lleno mis sueños.
Para empezar septiembre no está mal.
Hace dos años cambié mi tranquila vida de hombre sin amor por la aventura de saber si el amor lo podía volver a recuperar.
Y así fue.
La vida no es fácil. Mantiene su orgullosa actitud de prepotente destino, al que no es fácil cambiar.
Me tropiezo. Más de lo que me he tropezado nunca. A veces sabes que no eres feliz. Que las situaciones duelen y que no tienes el respaldo y la seguridad de una vida pasada llena de mentiras, pero quieta y sin vaivenes.
A veces soy feliz. Y sé que esa felicidad es consecuencia de mi valentía. o de dejar de ser cobarde, que quizá no es lo mismo, aunque el fin coincida.
Lo único que me desestabiliza es la falta de amor. Y la automentira.
Hace tiempo que no tengo la sensación de que el suelo por el que piso es firme y seguro. A veces cansa. Piensas si no sería mejor no ser yo, pero estar y dormir por las noches, con la seguridad que la mañana siguiente tendrás la vida que sabes que te espera.
Duermo con sueños extraños que navegan entre la duda y el miedo. Entre la desconfianza y el desamor.
Antes soñaba con amar, desear; con vivir lo que no tenía.
Mi septiembre fue en mayo. Mi vida cambió para siempre, y con ella, la de las personas más cercanas. No me arrepiento. Ahora me conozco más. No quiero decir que me guste más. No. Quizá, quien sabe, el cambio no tiene que ser para ser más feliz, encontrar el amor, o sentirme más vivo.
Quizá mi septiembre me ha servido para darme cuenta de cómo soy en realidad.
Pero para cambiar lo que no me gusta, creo que lo voy a dejar para el próximo año.

Sí... Voy a cambiar, sí...



lunes, 18 de julio de 2011

Mis oscuros pensamientos I



(tristeza. Francisco de Goya)
(Reflexiones de julio de 2011 que he recuperado en mayo de 2014, pero que he preferido publicarla en la fecha en la que fueron escritas)

¿Qué puedo decir?
¿Qué puedo hacer?
Estoy roto. Mi sueño es la realidad de los ilusos.
Me convierto en un ser inútil.
Inútil porque nada de lo que yo pueda hacer o decir va a cambiar nada.
He vivido una mentira por intentar vivir una verdad, y ahora me encuentro
en el lado del mentido.
Una vez fui el mentiroso.
El que sueña que igual puede hacer algo por cambiar las cosas, cuando
la verdad va al margen de él.
Resulta que ahora me tengo que convencer que esto es bueno. Que las cosas
así me convienen porque sino estaré solo. 
Solo sin la persona que amo.
No sé si me sirve "estoy todo el tiempo contigo"
No es necesario estar lejos de uno para sentirse engañado.
Mi propia manera de sobrevivir sirve para que se alimente de ello
y lo use en mi contra.
No sé qué hacer con la vida que ahora me toca...
Estoy roto.
La confianza, debilitada en muchos momentos, se ha hecho añicos.
¿Puedo decir ya algo que me ayude a recuperarla?

jueves, 5 de mayo de 2011

Deseo

(G. Klimt)

Cocinar los dos, en silencio, jugueteando con el roce de nuestros cuerpos en la estrecha cocina.
Mirar de manera furtiva tu entrada, siempre tan sensual, de tu cuerpo desnudo en la ducha.
Ver, a través de las mamparas, como se intuye tu perfil.
El fugaz destape de tu hombro con tu vestido favorito.
La mirada fugaz a tu sonrisa.
El sonido de tu respiración acompasada en el silencio de la cama.
El paseo de tus dedos en mi espalda dormida.
El tono de tu voz en la madrugada.
Ese andar que sabe que tiene mis ojos en tus caderas.