miércoles, 14 de agosto de 2013

Gato




Ella quería un gato. Un gato de mucho pelo, tranquilo y silencioso.
O mejor uno callejero. De los que quieren tener espacio para seguir siendo ellos.

Quizá ese fue el problema. Que ella quería un gato tranquilo, silencioso y con mucho pelo que nos hiciera compañía.  O de los callejeros. Al que pudiera querer, acariciar en las noches tranquilas de silencios prolongados.

Si hay reencarnación, me pido gato. Callejero.

viernes, 21 de junio de 2013

Otra mirada.

Ayer, de paso, de paseo, por Madrid; por Lavapies.
A la caza de una mirada. Ninguna encontré. Aunque uno no puede hallar lo que en realidad no quiere buscar.

Buen fin de semana.

(creo que me repito con la canción...) 








jueves, 6 de junio de 2013

Gerona

(Gerona, marzo 2011)

Solo puedo ver fotos de lo imperecedero. 
La realidad de las cosas se maquilla con el efecto sedante del tiempo. 

A esta imagen, le acompaña una música...


lunes, 20 de mayo de 2013

you've got a friend


You've Got a Friend - Carol King & James Taylor



Donny Hathaway



Toy Story 2



Michael Jackson



Simply Red



Barbra Streisand



Y una alternativa...

Eels


Otra

The Queen


lunes, 13 de mayo de 2013

¿Alguna vez te ha picado una abeja muerta?



Was you ever bit by a dead bee?
 Me picó una, una vez, y no creo que lo pueda olvidar.

Si me necesitas, silba.




jueves, 18 de abril de 2013

Vudú

Judith Decapitando a Holofernes (Artemisia Gentileschi)


Al final no he dado mi tarjeta de crédito.
No por desconfianza.
La web de Vudúexpress tenía el icono que indicaba que era segura, y si la compra superaba los veinte euros, me hacian rebaja.
Y eran rápidos: el envío lo entregaban en tres días, desde lo más profundo del barrio francés hasta Carabanchel; seguro que tienen sucursales por la zona.
No voy a comprar la muñeca de oferta, con el hueco para la foto tipo carnet, y los alfileres a juego.
Ni el libro de maldiciones traducido.
No hay placer, en realidad en producir un dolor que no voy a poder ver.
Ni en ser un maltido hijo de puta.
Porque quizá eso es lo que se puede esperar de mi.
Lo único que me produciría sería amargura. 
Me envenenaría el alma.
Lo que conseguiría en último extremo es que los alfileres me los estuviera clavando yo.
Prefiero seguir siendo como he sido siempre, a pesar de todo. 
Pero, ¡Lo que he disfrutado pensando en ello!