sábado, 7 de febrero de 2009

La sombra


(Salvador Dalí- Leda Atómica)

Su sombra se reflejaba en la cama. Estaba la ventana a su espalda, y la luz
que entraba con descaro, alargaba su sombra, de manera que se agitaba,
negra, junto a mí.
Mientras su sombra dormía a mi lado, sus ojos me recorrían con la mirada
de quien necesita saborear, de nuevo, un dulce postre, del que aún le queda
un buen pedazo que comer.
Acaricie su sombra y susurrando le pregunté, ¿No quieres tumbarte a mi
lado, y que tu sombra deje de mirarme?
Me gusta mirar tu cuerpo desnudo de ropas y de sábanas, me dijo; me gusta
imaginarme cómo me voy a acercar a tu cuerpo, cómo pasará mi mano sobre
tus caderas por vez primera, de nuevo. Quiero recorrer con mi imaginación
lo que voy a hacer, para que mi recorrido por tu cuerpo lo pueda hacer
con los ojos cerrados.
Tonto… aprende con la experiencia. No imagines si puedes vivirlo. No
quiero una sombra en mi vida; no quiero vivir como si estuviera en la
cueva de Platón, y vivir mi vida con las sombras que pasan por delante de
mi.
Durante un instante se quedó en silencio; por fin se giró y cerró las cortinas de la habitación, dejándome sin su sombra en la cama.
Se acercó al borde de la cama, y mientras se arrodillaba me cogió los
pies; los empezó a besar, subiendo poco a poco, y recorriendo mi cuerpo
de pies a cabeza.
Mientras me besaba, susurró…tienes razón, he pasado mi vida imaginando;
ha llegado la hora de que mi vida sea real, y no una sombra de mí. Voy a empezar a descubrir el dolor y el placer sin que mi imaginación sustituya mi ser.

3 comentarios:

Alamut dijo...

Saber saltar al otro lado del espejo, vivir, con todo lo que eso supone, dolor, pero también felicidad.... mucha. Si no somos capaces de asumir el riesgo, nos lo perderemos todo. Sólo se puede vivir de verdad con intensidad.... Gracias por tan bonita historia

Pepe del Montgó dijo...

Esa expresión "... me gusta imaginarme... cómo pasará mi mano sobre tus caderas por primera vez, de nuevo" es la mezcla justa de amor y erotismo para un relato. O para la realidad. Saludos

La Dama Se Esconde dijo...

Vivir, soñar e imaginar. A mi me gustaría que hubiera un equilibrio entre lo deseado y la realidad.

En un libro de Juan José Millás, Laura y Julio, utiliza a las sombras para dar vida a unos cuentos y resulta maravilloso.

Biquiños